Durante la semana, un grupo de entrenadores seleccionados disfrutan de la oportunidad de asistir de forma gratuita a las sesiones de la Selección Absoluta Femenina que dirige Miguel Méndez. La selección jugará dos partidos de preparación para la Copa del Mundo contra Mali y China dentro de su Gira ‘Volvemos a Soñar’.
La actividad tiene lugar en la ciudad de Zaragoza, entre el 25 al 30 de agosto, está organizada por la AEEB y la FEB (con la colaboración de la Federación Aragonesa de Baloncesto). Os ofrecemos las impresiones de algunos de los técnicos asistentes. Ayer, además de la sesión de entrenamiento, tuvimos ocasión de tener una reunión de trabajo con Miguel Méndez y todo su cuerpo técnico. ¡Un lujo!

Como socio de la AEEB estoy teniendo la oportunidad de asistir en Zaragoza a los entrenamientos de la selección femenina absoluta en su preparación para el mundial que se celebra en unos días en Berlín. Me movía, lo confieso, más la curiosidad por ver de cerca CÓMO y QUÉ entrenan en la élite que cualquier otra cosa. Por poner un símil, esperaba lo mismo que puede encontrar un aficionado al motor si le invitan a vivir la preparación de un premio de F1 desde boxes: un inmenso despliegue tecnológico y humano. Ingeniería, mucho ruido y olor a gasolina. Supongo que, para sorpresa de nadie, esa es la realidad.
El seleccionador Miguel Méndez secundado por tres entrenadoras de lujo, primeras entrenadoras en sus respectivos clubes de Liga Femenina: Cristina Cantero, Raquel Romo y Anna Montañana. Todas y todos profesionales de primer nivel, preparador físico, analistas de rendimiento, fisios, médico, ayudantes, directivos. Los mejores medios de scouting o video análisis del entrenamiento en tiempo real… la élite de nuestro deporte dispuesta para acompañar a las jugadoras en su esfuerzo competitivo. Unos días gourmet para el deleite en la táctica y estrategia del baloncesto: la preparación detallista de los sistemas de juego, la corrección milimétrica del timing en los desplazamientos, de los ángulos de bloqueo, las soluciones originales o arriesgadas según los informes de scouting o la búsqueda del mejor tiro, de la mejor opción según sea la jugadora que va a definir el movimiento. En mi grupo de observadores las pizarras tácticas echaban fuego.
Pero más allá del baloncesto de pizarra cuando, impartidas las instrucciones, las jugadoras se ponen en marcha te das cuenta de que lo que de verdad importa es la EMOCIÓN y calidad humana de los y las integrantes del equipo. Y aquello en lo que hacen hincapié desde el cuerpo técnico, lo que las jugadoras ponen en la cancha, es lo esencial del juego: el compromiso con el esfuerzo común, la conexión, la generosidad, la identidad. Y aparecen la chispa, el talento, la carrera al límite, el pase imposible, la canasta espectacular, tantas veces repetida en las sesiones de entrenamiento desde que eran benjamines, o alevines y comenzaban a entrenar y a empaparse de este deporte. Porque el respeto, la generosidad con la que jugadoras y cuerpo técnico comparten su tiempo y sus conocimientos con quienes estos días asistimos a los entrenamientos es emocionante. Y nos hacen partícipes a todas y a todos los que vivimos la cultura del baloncesto de sus objetivos. Y ya entrenes en ligas profesionales o en baloncesto de formación aquí tienes una muestra de tu esfuerzo. Aquí hay mucho que ver, y mucho que aprender. Y te das cuenta, o es lo que yo he sentido estos días, de que el término de La familia que acompaña a nuestra selección absoluta le va como anillo al dedo. Y que tú y yo formamos parte activa. Si tienes la oportunidad, ven a comprobarlo. – Jorge Luis Grasa (Basket Zaragoza 2002)
